Cobertura de 7 a 18 h, almuerzo propio y comunicación diaria
Necesitábamos cubrir de siete de la mañana a seis de la tarde, y eso fue lo primero que resolvimos. El desayuno, el almuerzo y la merienda se preparan en la cocina del lugar, así que no hay que mandar vianda ni pensar en la comida del mediodía. El menú de la semana está en la cartelera de la entrada y coincide con lo que después aparece anotado en el cuaderno viajero.
Lo que más nos sirvió fue la comunicación. Cada día vuelve el cuaderno con lo que comió, cómo durmió y alguna observación suelta. Para los avisos generales usan un grupo de mensajes, y ahí llegan los recordatorios de cambio de ropa o las salidas. En el turno tarde notamos que las docentes rotan más que a la mañana; no es un problema, pero al principio cuesta ubicar quién estuvo con él cada día.
Los días de lluvia el patio queda complicado: se junta agua en un sector y los juegos bajos quedan resbaladizos, así que esas jornadas se resuelven adentro. Al inscribirnos nos pidieron el carné de vacunas al día y la lista de materiales habitual, con muda completa y pañales si corresponde.
Mariana L.
Mamá de un nene de 3 años · Jornada completa en Caballito, turno de 7 a 18 h